que surge meditabundo
siento el silencio dentro
ahogando mis pensamientos
Respiro para ahogar angustia
de una falta que resulta
de amores perdidos
que empujan el destino
Pues el paso del tiempo ha vencido
lo bueno y lo malo merecido
olor a tiempo quemado
en las cuencas de mi mano.
La quietud en mi oido zumba
tambores lejanos retumban
no deseo el dolor ajeno
con el mío alcanza y no puedo
Señor dame esperanza
porque la angustia me alcanza
no me llenes este vaso todavía
dame un poco más de vida
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