la inteligencia y por sobre todo, demostrar a las chicas que ellas, eran sujeto pasivo de nuestras debilidades, así que unidas estaban las cosas por los fierros Tener auto , o moto , ser lindo ,era igual al cuadrado de las minifaldas, . O sea que esa era nuestra misión imposible
Cierto día, Domingo, salgo de casa, y subo por la calle , y buscando la recta visual veo venir a Tomás, a tranco largo, con una sonrisa, El no me vió, al principio, pero al verme ,pegó un respingo de alegría, y corrió para acortar distancias, Lo tengo al lado, alterado, pero feliz, para decirme
_Mira,,¿ la vez?
-Si,,le contesto Es una llave de encendido,
_Pues es de Vespa, 150 cc., y esta es la llave del garage
_Y,¿que?
_El judío Jaime me la prestó, Jua jua, carcajeo, alas tres de la tarde la vamos a buscar
_¿Está loco?. yo no tengo licencia de moto, y tú apenas sabes manejar un ciclomotor?
_ Vienes ? me dijo
_Si claro
-A las tres de la tarde estábamos dentro del garage, donde normalmente Jaime tenía un Mercury V8
y estos, no estaban , y ahí en el fondo, la Vespa .; Ultimo modelo,nueva ,que parecía nos miraba con cierto recelo, Tomás avanzó hacia ella, y se subió, y le practicó sin prenderla los cambios, Un minuto bastó para que la encendiera, y el ronroneo se hizo sentir. Tomas la sacó a la calle, y sin más, me invitó a subir,La locura era total , iba a trompicones al principio, para después suavemente deslizarse, a medida que se iban entendiendo,.Era para Tomás, algo espectacular, desbordaba de alegría, y yo le acompañaba, Recorrimos, por muchos lados, y no recuerdo que trayecto nos definía, creo que era aleatorio, pues lo más, importante,, fue lo que vino.
Transitábamos por Agraciada , allá y , cerca del palacio de La LUZ, allí confluyen varias calles, y transitábamos hacia fuera de la ciudad, Llegamos a dicho lugar, y de un gran garage, denominado estación Agraciada de Ómnibus , a nuestra derecha y una cuadra de distancia ,salia sin funcionar con los troles desenganchados, un trole bus, empujado por un camión de la Amdet, Nos acercamos ,a unos veinte metros despacio, y vimos que el conductor se baja del trole bus, , habiéndolo dejado atravesado, Tomás con una maniobra hacia la izquierda, y con la idea lógica, de que solo una moto podía pasar, se larga por el frente, Fue, un segundo, vimos un camión de reparto de leche ,aquellos grandes ,un Scania ciento diez con gran trompa,salió por el costado de trole bús y en paralelo a este,de forma para tomar Rondeau, No pregunten como , solo se que veo que estoy levantándome del piso, veo a Tomás que hace lo mismo ,perplejo ,asustado,Le pregunto si está bien , si pero en segundos nos dimos cuenta que estábamos en otro lugar, A nuestra espalda el camión parado,Tomas corre ,y lo sigo. ,y la motoneta en el piso , frente a la rueda, La tomó ,y la empujamos hacia la calle Rondeau,creo que desaparecimos de la escena ,solo recuerdo que nos sentamos a descnsar a unas cuadras, Que pasó, .....inexplicable, en el momento ,nuestras voces temblabam, para luego darnos cuenta de que la motoneta chocó, contra la rueda del camión, la goma, debe haber sido el punto exacto, y nosotros, fuimos enviados, por el mismo choquehacia arriba y por delante del capot, para caer,parados, del otro lado, La realidad supera la ficcion, todavía lo recuerdo y esos segundos me son inexplicables, Tomás se subió a la motoneta, e intento prenderla, costó un par de "patadas", y al fin arrancó, Cada segundo era interminable, La revisamos y notamos que la barra de la dirección estaba torcida levemente, ,Tomás se subio y vio que despacio andaba , y yo corria al lado, El sonriente me dijo
_Subí, y yo temeroso le dije .
-Vamos despacio. y fuimos así hasta la casa de Jaime , por suerte no estaba
Estar vivos era un milagro, sin minguna magulladura, y así nos volvimos sin entender lo pasado
para que cada cual fuera para su casa.¿Como Tomás arregló la cosa, no sé Pocos días después le pregunté, y el me dijo que no había pasado nada, Todo bién y y les aseguro, que no pregunté nunca más, Este es un secreto que hasta hoy no volví a hablar , con nadie y creo que él tampoco.
-Vamos despacio. y fuimos así hasta la casa de Jaime , por suerte no estaba
Estar vivos era un milagro, sin minguna magulladura, y así nos volvimos sin entender lo pasado
para que cada cual fuera para su casa.¿Como Tomás arregló la cosa, no sé Pocos días después le pregunté, y el me dijo que no había pasado nada, Todo bién y y les aseguro, que no pregunté nunca más, Este es un secreto que hasta hoy no volví a hablar , con nadie y creo que él tampoco.





